Entrevista Susana: Una mamá acogedora

¿Como conociste el programa de acogimiento Familiar?
A traves de la visita de Magui a un grupo de la parroquia Stmo. Redentor. Ella fue varias veces y desde un principio yo quise formar parte del grupo de familias acogedoras, pero recién después de unos meses me decidí.

Tenía mucho temor para tomar esa responsabilidad porque iba a ser yo la responsable, ya que los miembros de mi familia trabajan fuera de casa y el niño o la niña iba a quedar conmigo, aunque siempre me apoyaron.

¿Cómo fue, que implicó decidirse a ser familia acogedora?
Después de muchas conversaciones con mi familia, y por mis ganas de servir a partir de mi experiencia en la parroquia.
También fue porque hace años yo veía en un canal argentino un programa de acogimiento familiar y siempre me gustó; solo que pensé que nunca iba a haber algo así en Paraguay.

Lastimosamente para estas situaciones son solo las personas con escasos recursos económicos las que se ofrecen para este servicio.

¿Como fue la experiencia como familia acogedora?
Principalmente fue una experiencia de compartir más con la propia familia, se unió más la familia en función a esa persona. Todo lo concerniente al acogimiento era conversado y decidido con toda la familia, ayudo a que nos interesáramos por alguien en común. Dimos amor.

¿Cómo fue la experiencia con el niño/la niña?
En primer lugar nos dimos cuenta de la diferencia entre un niño o niña que esta dentro de una familia bien constituida y otra que no: mucha diferencia en su trato, carácter, forma de relacionarse. Por ejemplo, se nota que no tienen sentido de pertenencia sobre nada, tienen vergüenza de pedir lo que necesitan, y actúan, n consecuencia, como siempre lo hicieron: tomándolas sin pedirlas, a escondidas, etc. También demostraban la necesidad de atención y cuidado, protección, y que notemos esa necesidad.
Eso si, se adaptó en poco tiempo, rápidamente se adhirió a la dinámica familiar, participando de los paseos y reuniones familiares. Eso también a partir de mucho diálogo.
Así también se daba un relacionamiento con todos nuestros vínculos sociales, era la mimada del barrio.

Mensaje para las familias de la sociedad civil que están pensando ser familias acogedoras?
Que se arriesguen, que tengan la fuerza de proteger a otros que no sea de su familia. Que se animen a hacer el bien a otra persona.
Es un aventura en la que no sabes lo que puede pasar. Hacer el bien te da salud, fuerza, más vitalidad y entusiasmo.
Dar la oportunidad de rehacer una vida, cambiar el concepto que tiene de la vida una persona. Si eso no sirve ahora, en un futuro va a servir.
Dar el ejemplo a un apersona que no tiene esa oportunidad.
Los niños/as creen o no en el mundo a partir de sus padres.